Ciertos descuidos son ventanas por las que los adivinos miran el pasado de las personas. Ella dijo mar, y así le dio a la Viorica la posibilidad de seguir diciendo mentiras que bien podían ser verdades.
- Dejame ver... El as de espada es autoridad; quizás sea capitán de un barco. Pero, cuidado! - Viorica hizo una pausa - Aquí hay un caballo. Y eso es signo de regreso.
Entonces ella recordó la tarde en que fue abandonada. Recordó su casamiento, años mas tarde, con un buen hombre que jamás la cambiaría por el mar. Recordó que a partir del día de su boda, se sujetó el cabello en un rodete tieso.
Los naipes se acumulaban sobre la mesa.
- Veo una mujer triste - dijo la anciana - tan pero tan triste que parece mala
- Dejame ver... El as de espada es autoridad; quizás sea capitán de un barco. Pero, cuidado! - Viorica hizo una pausa - Aquí hay un caballo. Y eso es signo de regreso.
Los naipes se acumulaban sobre la mesa.
- Veo una mujer triste - dijo la anciana - tan pero tan triste que parece mala
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